martes, 21 de enero de 2020

METÁFORAS

Construcción de una adivinanza
¿La construcción de una adivinanza es un ejercicio de lógica o de
imaginación? Probablemente de las dos cosas al mismo tiempo.
Obtendremos la regla del ejercicio por medio del análisis de una
adivinanza popular de las más simples, de aquella que dice, o decía
(al menos cuando todos usábamos pozos): «Baja riendo y sube
llorando» (el balde).

En el fondo de la definición hermética encontramos un proceso de
«extrañamiento» del objeto, que es separado de su significado y de
su contexto habitual, y es descrito como algo que baja y sube.
No obstante, en la descripción se insinúa un trabajo de asociación y
comparación que se ejercita no sobre la totalidad del objeto, sino
sobre una de sus características, la sonora. El balde chirría... El
chirrido, al bajar, es diferente del que hace el balde cuando sube...
La clave de la nueva definición está en la metáfora que sugiere el
verbo «llorar». Cuando sube, el balde oscila, el agua gotea... El balde
«llora»... «Sube llorando». De esta segunda metáfora nace la
primera: «baja riendo». Ahora la doble metáfora está lista para
presentarnos el objeto escondiéndolo y promoviéndolo desde un
utensilio banal y cotidiano hasta algo misterioso, que desafía la
imaginación.

El análisis que hemos realizado nos ofrece esta secuencia:
«extrañamiento-asociación-metáfora». Son tres pasos obligados para
llegar a la formulación de la adivinanza. Podemos probar el
funcionamiento de la regla con un objeto cualquiera. Por ejemplo una
pluma, y mejor aún (porque los tiempos avanzan): un bolígrafo.

                                     Resultado de imagen de CUBO POZO






Primera operación: extrañamiento. Debemos definir el bolígrafo como
si lo viésemos por primera vez. Es un palito, generalmente de
plástico, en forma de cilindro o de poliedro, acabado en una punta
cónica que tiene la característica, si se la apoya sobre una superficie
clara, de dejar una señal bien visible. (La definición es lacónica y
aproximativa. Para definiciones más extensas debemos dirigirnos a
los romanceros de la «école du regard»).
Segunda operación: asociación y comparación. La «superficie clara»
de la definición se presta, por vía de la imagen, a ulteriores
significados. La hoja de papel blanco puede convertirse en cualquier
otra superficie blanca, desde una pared a un campo de nieve. Por
analogía, lo que en una hoja blanca es una «señal negra», en un
«campo blanco» puede ser un «sendero negro».
Tercera operación: la metáfora final. Estamos preparados ahora para
una definición metafórica del bolígrafo: «es una cosa que traza un
sendero negro en un campo blanco».
Una cuarta operación: -no indispensable- consiste en dar una forma
atrayente a la definición misteriosa. A menudo, las adivinanzas se
formulan en verso. En nuestro caso es fácil:
«Sobre un campo blanco blanco

traza un sendero negro».

EJERCICIO:
- Creamos metáforas: por parejas seguid los pasos para crear metáforas. Dos por pareja.

METÁFORAS VISUALES
                              Resultado de imagen de metafora publicidad

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